06-12-2017
La Dirección General de Estadísticas de Canadá presentó parte de los resultados del censo de 2016 vinculados al mercado laboral, y como era de esperarse, la inmigración tiene un espacio importante.

Según el reporte de StatCan, cerca de un cuarto de todos los trabajadores del país son inmigrantes. En específico se trata del 23,8% del mercado laboral estaba ocupado por inmigrantes en 2016, un aumento en relación al 21,2% registrado en 2006.

Esto está en parte justificado por el hecho que casi dos tercios del crecimiento de la población entre 2006 y 2016 fue gracias a la migración neta.

Si bien casi un 25% puede lucir bajo para un país que es identificado como un faro de la diversidad, la situación cambia notablemente cuando se analizan las cifras de las principales ciudades canadienses.

Por ejemplo, la mitad de la fuerza laboral de la región metropolitana de Toronto es inmigrante, más que en cualquier otro lugar del país. En Vancouver esta proporción es de 43,2% de todos los trabajadores y en Calgary alcanza el 32,5%.

En cuanto a la tasa de ocupación, al igual que cuando se analiza desde la perspectiva del desempleo, queda demostrada una vez más la brecha existente entre los inmigrantes y las personas nacidas en Canadá.

En 2016, el 68,5% de los “inmigrantes recientes” de entre 25 y 54 años tenían un empleo. En comparación, el 82% de la población nacida en el país contaba con un trabajo al momento del censo.

En este caso “inmigrantes recientes” se define como las personas que tienen menos de cinco años desde que llegaron a Canadá. Si se toma en cuenta aquellos que tienen más de cinco años en el país, la tasa de ocupación aumenta a 79,5%.

Entre los inmigrantes con menos de cinco calendarios de experiencia, la brecha también es marcada entre hombres y mujeres. El 79,6% de los hombres en esta categoría, y de entre 25 y 54 años, tenían un empleo en 2016, mientras que en las mujeres apenas era el 58,6%.

El reporte de StatCan remarca que la contribución de los inmigrantes al mercado laboral es fundamental para lidiar con los factores demográficos que podrían afectar el desarrollo de la economía canadiense en los próximos años, esto principalmente porque la generación de baby-boomers están en plena edad de jubilación y hace falta una generación de relevo que llene esos puestos de trabajo.

Actualidad Laboral / Con información de NMNoticias.ca