A pesar de que todas las personas desean un aumento, no siempre lo consiguen. Existe una dificultad en lograrlo e incluso una vez obtenido, muchas veces no coincide con la cifra deseada.

Del 35% de los empleados británicos que se encuentran expectantes ante un aumento el próximo año, aproximadamente la mitad piensa que será de un 2% o por debajo.

Kate Southam, consultora laboral en Australia dijo que si bien los aumentos de sueldo existen, son modestos. Simon North, experto británico en desarrollo profesional de la empresa Position Ignition sostuvo en relación a ello: "Desde la crisis financiera global han habido cambios en los lugares de trabajo y en relación a los sueldos, en particular".

El especialista argumentó que las oleadas de despidos y el uso de trabajadores temporales conforman elementos que impiden que los aumentos sean posibles. Existen ciertos pasos a seguir si se considera que el trabajo realizado hasta el momento fue excelente y se merece un aumento.

A continuación, un repaso de los pasos a seguir

Lo que el trabajador vale

Estar dispuesto a hablar de aquello que merece y por qué lo merece. El contexto al momento de enfrentar esta situación será un factor clave. Es importante también tener en cuenta el valor, en comparación al mercado, que tiene cada uno dentro de un trabajo.

El tiempo de preparación

Los especialistas proponen una preparación previa antes de plantear el aumento de sueldo. Seis meses es el tiempo indicado antes de hablar de este tema. Hay que ser precavido con respecto al momento específico de cada empresa. No es aconsejable hablar de aumentos en una situación negativa para la empresa. Al momento de la revisión anual, es posible tantear el tema, sobre todo si hay algún empleado que se va, para poder ocupar su lugar.

No acudir a los colegas al momento de pedir un aumento

Es posible que haya compañeros que por hacer el mismo trabajo, ganen más. Pero definitivamente esto no puede ser motivo suficiente para exigir la misma suma. Comparar puede ser positivo siempre y cuando se utilicen valores del mercado más objetivos, y no los sueldos de los mismos empleados.

Investigar geográficamente

Informarse en cuanto a los valores de mercado pero ser precavido, debido a que muchos salarios pueden variar estrictamente por el lugar. Argumenta. Dar motivos específicos del por qué uno merece más. "¿Cuándo has demostrado ser muy valioso y un gran recurso para la organización?", es una de las preguntas que debes hacerte, según North.

Evitar las quejas

Hay que sacar las negatividad y reflexionar acerca de la situación de la empresa en particular. Pueden ser tiempos complicados para los demás empleados e incluso, no haber aumento para nadie.

Ir más allá de un sueldo

Si el problema pasa por el dinero, existen otras formas de ingeniárselas; Lograr un horario con mayor flexibilidad o pedir más vacaciones pueden ser alternativas válidas.

En el caso de que todos los anteriores no funcionen

No amenazar. A pesar de tener una decisión tomada si el aumento no aparece no es conveniente intimidar al superior ni tampoco anticiparse a esto.

No desalentarse ante un no: un no provisorio no significa que se agoten las posibilidades para seguir preguntando en un futuro.

Si no funcionó previamente, hay que lograr negociar de una forma más inteligente. Una manera de hacerlo es a través de un mentor, que pueda aconsejar desde la experiencia. Un instructor puede ayudar a discernir cuándo es el mejor momento para hablar de aumento y cuándo no.

Actualidad Laboral / Con información de IProfesional