30-08-2023

Cerca del 23,5% de las empresas han aplazado o han descartado proyectos de inversión para el segundo semestre del año. Así lo muestra la Encuesta Ritmo Empresarial (ERE) que presentó este 29 de agosto la Cámara de Comercio de Cali y que muestra el clima de los negocios en el país.


Participaron 27 cámaras de comercio, un total de 7.408 empresarios respondieron la encuesta de percepción empresarial más amplia del territorio, entre el 31 de julio y el 4 de agosto del 2023.


Los departamentos incluidos en la encuesta que se realiza desde el 2014 representan las zonas de Colombia que aportan el 80% del PIB nacional y corresponden al 80% del tejido empresarial.


Además del porcentaje de empresas que han aplazado o han descartado inversiones, otro 23,4% dice que mantiene los planes y un 11,7% habla de que ha tenido que hacer ajustes al monto que iba a destinar para ese objetivo.


Estas opiniones están dentro del 58,6% de encuestados que manifestaron planes de fortalecimiento en sus empresas en la segunda parte del 2023. Otro 41,4% de los consultados afirma que no tiene proyectos de inversión.


Luis Fernando Pérez, presidente de la Cámara de Comercio de Cali, advierte que si crece este porcentaje de empresarios que descartan o posponen iniciativas de ensanche o expansión, “la desaceleración se va a mantener en el tiempo porque son proyectos a futuro”.


Los empresarios indican que los tres principales motivos para congelar los planes de crecimiento están relacionados con la incertidumbre económica (47%), la incertidumbre política (39,3%) y el incremento de las tasas de interés (24%).


Luego mencionan la inflación (23,1%), el flujo de caja (20,5%) la tasa de cambio (14,9%) y el incremento en el monto de inversiones (8,8%).


También llama la atención en el reporte que cuando se indaga por las percepción sobre el estado actual de los atributos para los negocios en la ciudad, el de peor desempeño es el de la seguridad, ya que el 37,1% dice que es pésimo. De hecho, se subraya que Buenaventura, Ipiales y Cali registran la mayor percepción de inseguridad para hacer negocios.


Por su parte, que el acceso a internet es el atributo al que le va mejor, en opinión del 46,7% de los consultados que califican ‘excelente’ el servicio.


La respuesta de la muestra refleja los resultados del primer semestre del 2023 y evalúa el pulso económico de las empresas y su perspectiva de crecimiento para el segundo semestre del año en curso.


Luis Fernando Pérez, presidente de la Cámara de Comercio de Cali, explicó que los empresarios coinciden en una visión general del país.


Eso, afirma, se evidencia en los resultados sobre las ventas y la generación de empleo del primer semestre, en correspondencia con la desaceleración que vive el país, apenas normal luego de dos años de un ciclo de crecimiento.


Según la encuesta el 38,3% de los encuestados reportó que sus ventas disminuyeron en el primer semestre de 2023, de los cuales, el 49,4% reportó una reducción de más del 20%. Otro 40,2% dijo que se mantuvieron y un 21,5% habló sobre un aumento en sus negocios.


Pese a que ha disminuido un poco respecto al 2022, la inflación y el alto costo de los insumos utilizados por las empresas para sus procesos productivos es el principal problema para el desarrollo de sus actividades durante el primer semestre del año.


Después está la falta de demanda (17,9%), la elevada competencia (9,0%), la tasa de cambio (6,6%), el incremento de las tasas de interés (5,0%) y las escasez de trabajadores calificados (3,6%).


Sobre las perspectivas, el 30,2% de las empresas espera que la situación económica esté mejor o mucho mejor en los próximos seis meses frente a la situación actual, muy cerca al porcentaje (29%) de quienes creen que la situación va a estar ‘peor o mucho peor’.


Sin embargo, el 45,8% cree que sus ventas aumentarán, el 41,4% que se mantendrán y otro 12,9% cree que experimentará una reducción.


Llamado para reaccionar al ciclo de desaceleración


Para el presidente de la Cámara de Comercio de Cali, los resultados de la ERE muestran un menor optimismo en el empresariado y, en ese sentido, su llamado es a que mejore el clima para hacer negocios en el país.


A su juicio, un ciclo a la baja implica un trabajo conjunto entre el Gobierno y los empresarios. También considera que son importantes los mensajes de confianza y de estabilidad macroeconómica, para la reactivación de la inversión.


“En los ciclos de desaceleración se deben generar los incentivos adecuados”. Al citar un ejemplo, Luis Fernando Pérez comenta que eso sería clave en un sector en crisis como el de la vivienda. “La falta de medidas a tiempo y de mensajes adecuados al sector privado genera un golpe muy fuerte”, afirma.


Actualidad Laboral / Con información de Portafolio