El mercado laboral está en continuo movimiento, unos empleos se quedan obsoletos y se crean otros nuevos acorde a la demanda. Estos trabajos requieren una nuevas habilidades, que no poseen todos los candidatos de entrevistas de trabajo. William Vanderbloemen es CEO de una empresa de búsqueda de personal y autor del libro Be The Unicorn: 12 Data Driven Habits That Separate the Best Leaders From the Rest. Y, ha elaborado una lista de los siete tipos de empleados menos comunes que ha encontrado en sus 15 años de experiencia, como reclutador y más de 30.000 entrevistas a candidatos.

1- El empleado veloz

Este modelo de empleado dice que sí a todo, lo que no significa que sea especialmente positivo. Un buen empleado sabrá distinguir entre rapidez y eficacia, y establecer objetivos alcanzables.

2- El empleado solucionador

Una habilidad que escasea entre los empleados es la capacidad para enfrentarse a retos, proponiendo soluciones realistas. "Rebautizan los problemas como posibilidades", ha explicado CNBC.

3- El empleado curioso



Muchos de los proyectos más brillantes nacen desde la curiosidad. Precisamente esta es una de las habilidades más demandadas por los reclutadores de empleo, y normalmente se suele pasar por alto. La curiosidad implica compromiso con la empresa, y denota un interés más allá del sueldo a fin de mes. "Cuando surjan desafíos, haz preguntas antes de descartar soluciones", ha recomendado Vanderbloemen.

4- El empleado realista

Existe un tipo de empleado que conoce las fortalezas y debilidades de la organización, y sabe cómo trabajar en torno a ellas. Este tipo de personas es consciente de su posición en la empresa, y actuará como tal. Las personas realistas tienen menos probabilidades de ocupar, un espacio innecesario en las reuniones, hacer perder el tiempo a sus compañeros o incomodarles, según Vanderbloemen.

5- El empleado auténtico



Una de las habilidades más demandadas entre los empleados es la sinceridad. Estas personas admiten sus errores y piden ayuda cuando la necesitan. Lejos de incomodar a los compañeros, se valora de manera positiva.

6- El empleado simpático

La simpatía es una habilidad interpersonal que poseen ciertas personas, y que les puede ayudar en situaciones complejas. Cuando las empresas tienen que decidir a quién despedir, los simpáticos suelen mantener el empleo, e incluso pueden ser ascendidos, ha explicado Vanderbloemen.

Estos trabajadores siempre buscan momentos para comentar situaciones ajenas al trabajo; y construir vínculos de amistad con sus compañeros, algo que será positivo a la larga.

7- El empleado productivo

Las personas productivas saben cómo trabajar mejor, organizarse y analizar los resultados de unas acciones determinadas. Las personas que siguen estas pautas suelen tener las mejores puntuaciones, en las revisiones anuales de productividad.



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Actualidad Laboral / Con información de Business Insider