En muchas ocasiones las negociaciones entre el directorio de una empresa y el sindicato de trabajadores se transforma en un dolor de cabeza. Mientras los empleados piden mejoras en sus condiciones de trabajo y exigen que se cumpla una lista de pedidos, el directorio alega que no se puede y que no va acorde al momento que está viviendo la organización. Así, lo que falta para llegar a acuerdos es tener más y mejor comunicación entre las dos partes, para hacer llegar el mensaje de manera correcta y efectiva.

“El concepto de comunicación interna se circunscribe a los mensajes oficiales que se generan al interior de una organización. En términos generales y en su orden, la comunicación interna cumple funciones como coordinar para el trabajo, alinear y generar compromiso y orgullo. Se determina si una organización tiene buena comunicación interna cuando de manera fluida y constructiva, entre los diversos actores internos, se intercambia, comparte e integra información y se construyen relaciones que facilitan la consecución de los objetivos, tanto de organización como personales”, describe Claudia Herrera, periodista peruana con más de 17 años de experiencia como consultora para empresas en Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil, México, Bolivia y Perú.

Cuando una empresa falla en el ámbito de las comunicaciones internas, el entendimiento y divulgación de información esencial está gravemente debilitado, lo que con el tiempo puede llevar a que se genere una gran brecha de información entre los empleadores y los trabajadores.

“La comunicación interna es un factor clave en la relación con los sindicatos, porque la construcción de acuerdos requiere de mucha información, llámese fundamentos, normatividad, contexto económico, social. La principal función de una comunicación interna bien dirigida es acortar la brecha de formación, minimizando la asimetría informativa que tanto perjudica y aletarga el diálogo y el entendimiento”, puntualiza Herrera, quien dictará la conferencia “Comunicación Interna: Factor clave en la relación con los sindicatos”, el próximo 12 de agosto en el marco del II Foro Latinoamericano de Comunicación Interna que se realizará en la Universidad del Pacífico (Chile).

La comunicación interna no se limita a la difusión de actividades de la empresa, sino que cada vez va avanzando al rol de la transparencia de información. “En el caso específico de Perú, varias empresas han desplegado estrategias de comunicación financiera que incluyen charlas, cursos y boletines, entre otros, lo que ha permitido habilitar a todos los miembros de una organización en la lectura de un estado financiero, aspecto importante en el momento de negociar, pues delimita las expectativas”, explica Herrera, fundadora y directora general en Perú de CH Link, consultora que trabaja las áreas de cambio, crisis y habilidades de comunicación organizacional.

“América Latina ha realizado esfuerzos interesantes por dar a la comunicación interna un lugar y un protagonismo. Falta involucrar a otros profesionales en el entendimiento de cómo funciona una estrategia de comunicación, pues aún existen quienes asocian comunicación interna con actividades de comunicación, perdiendo el valioso aporte que una verdadera estrategia puede traer a sus planes”, agrega la experta.

Según la especialista, la comunicación interna no sólo juega un rol clave en las negociaciones con el sindicato de trabajadores, sino que además influye enormemente en la calidad de vida laboral y, además, es una herramienta para ‘fidelizar’ a los trabajadores, es decir, que se queden más tiempo en la organización.

“¿Cómo conformar equipos competitivos, cómo salir de quienes tienen bajo desempeño y retener a los mejores, cómo liderar millennials y evitar las altas tasas de rotación? Son grandes desafíos de las organizaciones en la actualidad y tienen que ver con seres humanos. Si a esto se agrega que todo sucede rápidamente, se entenderá que la comunicación interna es fundamental. Su aporte tiene que ver con que la gente tenga claro dónde trabaja, qué se espera de ella, qué puede esperar de una organización. El profesional de las comunicaciones tiene un reto de liderazgo”, concluye Claudia Herrera.

Actualidad Laboral / Con información de America Económica