31-10-2023

Todos hemos escuchado alguna de las quejas sobre la generación Z, cómo se habla de ellos como la generación de cristal o cómo ponen nerviosos a sus jefes de más edad. No saben sufrir. Quieren demasiados derechos. Son vagos. No les parece bien trabajar de 9 a 5. Por no hablar de su forma de vestir...


Que los mayores desprecien a las nuevas generaciones no es nada nuevo, eso siempre ha existido. Los boomers se quejaban de la generación X y de los millennials; ahora es el turno de meterse con la generación Z.


Es cierto que la generación Z tiene algunas lagunas de conocimiento en lo que respecta a las interacciones cotidianas en el trabajo. Pero también es una generación que destaca con cualidades muy específicas y unos valores muy claros.


Los más mayores, que tienen ahora unos 26 años, empezaron su vida laboral justo antes de la pandemia, pero han entendido el cambio de mentalidad que ha surgido tras ella, algo que debería hacer reflexionar también a los más veteranos.


En el mundo del trabajo pospandémico las preguntas son otras y deben cuestionarse la adecuación y la validez de las normas que se establecieron décadas atrás.


De hecho, están pasando tantas cosas en el mundo que parece que la rueda gira ahora con mayor rapidez y todo es más vertiginoso, por lo que a muchos les resulta más difícil mantener el equilibrio. Está la guerra en Ucrania, la crisis en Oriente Medio, la crisis climática, la polaridad económica, el auge de tecnologías como la inteligencia artificial y una interminable inestabilidad política. Todo esto se traslada al lugar de trabajo.


Pero si realmente nos paramos a escuchar lo que tiene que decir la generación Z, que pronto constituirán casi una cuarta parte de la población activa, las cosas que piden los trabajadores jóvenes quizá no suenen tan descabelladas.


En realidad, a pesar de todos los comentarios y quejas que muchos de nosotros hemos hecho sobre los reyes y reinas de TikTok que aparecen —o no— en la oficina, debemos ser mejores profesores y mentores de la generación Z.


Las personas más mayores a la generación Z fueron los responsables de crear las plataformas sociales en las que algunos de ellos han encontrado un altavoz para luchar contra las injusticias. Por primera vez, el trabajador más insignificante tiene la capacidad de tener la misma repercusión que la persona que está al mando de una empresa.


Pero lo que sí ha cambiado son las condiciones laborales, las oportunidades de trabajo y las promesas profesionales que han terminado siendo lejanos sueños para los más jóvenes.


Kenneth Matos, director global de ciencia de clientes en Culture Amp, una empresa de software de experiencia del empleado, explica a Business Insider que las sucesivas generaciones cada vez sienten que la promesa de que el trabajo duro conduce al éxito o es recompensado es un lejano sueño o incluso, piensan que simplemente es falsa.


"Así que no, esperar a tener 60 años para ser feliz no es una opción para ellos", sentencia el experto.


Matos, que está entre la generación X por abajo y la generación millennial por arriba, asegura que los miembros de la generación Z han visto cómo las generaciones más mayores han tenido que enfrentarse a la pérdida de empleo y a salarios precarios que apenas cubren los gastos.


"Existe una gran cantidad de comentarios procedentes de la generación Z que son explícitamente una declaración del tipo: 'Las reglas cambian y tú me sigues sujetando a viejas normas que no producen los mismos resultados'", reflexiona Matos.


Además, el experto asegura que las redes sociales han amplificado las voces de los trabajadores más jóvenes. "Antes solo se oía a la generación de más edad porque ellos controlaban los mecanismos de comunicación de masas. Con las redes sociales, la generación Z puede escribir su propio relato".


Parte de esa narrativa recoge los comentarios que los más mayores le han hecho a esta generación, continúa explicando. "Los padres llevan tiempo diciéndoles a sus hijos que el trabajo no merece la pena. Pero todos quieren que los hijos de los demás crean lo contrario", sentencia Matos.


"Si se lo preguntas individualmente a tus empleados, todo el mundo estará de acuerdo con la máxima de 'sólo se vive una vez'. Pero cuando hablas con tu empleado que no te está consiguiendo lo que quieres, de repente la pregunta es '¿por qué esta persona es tan vaga?".


Interactuar con los trabajadores de la generación Z y formarlos 


Hay pequeños pasos que los responsables de las empresas pueden dar para corregir algunas de las brechas entre los trabajadores más jóvenes y sus colegas más mayores.


Al fin y al cabo, la generación Z llegó al mercado laboral durante una pandemia que trastocó décadas de concepción del trabajo, en un momento en el que también las redes sociales modificaron nuestra forma de comunicarnos. No es de extrañar, por tanto, que sea necesario un poco de formación.


Rebecca Fagan, de 24 años, asociada sénior de auditoría en KPMG, cuenta a Business Insider que le ha sorprendido lo útiles que han sido algunos de los cursos de formación de la empresa. Hubo charlas sobre cómo trabajar en un entorno virtual, cómo hacer presentaciones a los clientes, cómo empezar las videollamadas y cómo escribir un correo electrónico profesional.


"Pensé que sabía cómo escribir un buen correo electrónico, pero sin duda aprendí herramientas útiles que me han venido muy bien", asegura Fagan. "Cosas que creía que se explicaban por sí solas, pero que en realidad no y he tenido que pensar en ellas".


Maia Ervin, directora de impacto de la empresa JUV Consulting, comenta con Business Insider que lo que más ha escuchado decir a los trabajadores de más edad es que los miembros de la generación Z hacen demasiadas preguntas. Ervin, que a sus 27 años se ve a sí misma como una joven millennial, afirma que "la generación Z quiere saber por qué, y no se conforman con la respuesta 'porque sí'".


La directora en JUV Consulting también señala que, dado que la pandemia reescribió algunas normas, no es de extrañar que muchos trabajadores jóvenes "no tengan ni idea de lo que se considera normal en el lugar de trabajo", y añade que muchos de ellos tuvieron intensas experiencias políticas durante esa pandemia que moldearon su forma de pensar sobre la humanidad.


"La gente está muy frustrada con la generación Z, pero también se olvida de que es responsabilidad del empresario capacitarlos y formarlos, porque son sus empleados", afirma Ervin.


La generación Z quiere escribir su propia narrativa, no seguir la nuestra


Zaria Parvez, responsable global de redes sociales de Duolingo, explica a Business Insider que los miembros de la generación Z son únicos, incluso en comparación con los millennials, que crecieron durante una profunda recesión. Parvez, de 25 años, afirma que los que son un poco más mayores que ella se enfrentaron a tiempos económicos difíciles y trabajaron duro, pero, aun así, no salieron adelante.


"Hemos aprendido de los millennials que solo el trabajo duro no es suficiente, ya que todavía están luchando para comprar su primera casa o hacer cosas que creían que habrían conseguido hace tiempo", afirma. "Así que la generación Z va a intentar hacer las cosas diferentes, o al menos intentarlo".


Cómo las empresas pueden atraer el talento de la generación Z


La lección que los más jóvenes extrajeron de las dificultades financieras y de otro tipo a las que se enfrentaron las generaciones mayores es, según Matos, "cosechar tanta felicidad como se pueda porque en cualquier momento se puede esfumar".


La experta recomienda a los líderes de más edad que se expliquen ante sus colegas más jóvenes. Asegura que con demasiada frecuencia los trabajadores veteranos se aprovechan de la autoridad que tienen para no tener que dar explicaciones a los más jóvenes en el trabajo.


"Eso no ayuda a la gente a crecer. Solo les hace serviles. Y luego te quejas de que no están a la altura de tus expectativas, pero en realidad nunca les has explicado por qué las cosas son como son", afirma Matos.


No dar explicaciones significa que los trabajadores de más edad y los líderes van a recibir el rechazo de una generación a la que se le ha dicho "haz lo mínimo porque te van a dejar seco igualmente".


Actualidad Laboral / Con información de Business Insider