El nuevo panorama laboral requiere, aparte de un buen surtido de estrategias y competencias personales y profesionales, que tengamos en cuenta una serie de tendencias que marcarán el futuro laboral como son las competencias digitales avanzadas, el apoyo de perfiles profesionales cualificados, el aumento de la movilidad, la gestión del talento, la flexibilidad en el mercado de trabajo, la consolidación de coworking y el trabajo en equipo.


Altas competencias digitales


Dentro de las tendencias de empleo y del mercado laboral destaca la necesidad de contar con competencias digitales, que son las habilidades y conocimientos que los usuarios deben adquirir para emplear la tecnología de forma más eficiente. Para poder desarrollarlas plenamente se deben conocer los derechos y riesgos del mundo digital, sacar el mayor provecho a las competencias digitales y también mantener una actitud crítica hacia las tecnologías, además de tener en cuenta sus fortalezas y debilidades.


Perfiles profesionales cualificados


A mayor cualificación, mejores posibilidades de encajar en un puesto de trabajo con mayor retribución. Hoy en día los nuevos empleos requieren un alto nivel de capacitación y formación para dar respuesta a las necesidades de las empresas. En estos perfiles encajan tanto perfiles millenials como el nuevo talento centenial y también profesionales silver y veteranos con procesos de formación muy dispares, pero que pueden complementarse en tareas y funciones igualmente necesarias.


De acuerdo a un estudio del Sepe, las empresas más grandes fueron las que mostraron mayor interés por la formación, alcanzando a la totalidad de los trabajadores.


Aumento de productividad


La aplicación de las nuevas herramientas de automatización de procesos y de inteligencia artificial contribuirá a mejorar la productividad de los empleados. Para mejorar la productividad se debe fomentar la inversión en I+D, promover la formación y educación de calidad, impulsar una mejor cultura empresarial, favorecer la flexibilidad e innovar con nuevos sistemas informáticos y tecnológicos.


Movilidad y trabajo en equipo


En la pandemia se generalizó el teletrabajo y posteriormente se implantó el trabajo híbrido como fórmula para favorecer la deslocalización de los puestos de trabajo y promover la movilidad de los usuarios.


A ello ha contribuido la universalización de los dispositivos de movilidad, como los portátiles, tabletas y smartphones, que se han convertido en herramientas indispensables para el trabajador nómada.


También las aplicaciones de colaboración y productividad, como las soluciones de videoconferencia, han sido imprescindibles para garantizar el trabajo en equipo impulsando las reuniones online regulares, facilitando el mantenimiento de las funciones de las distintos departamentos y divisiones de negocio y garantizando el cumplimiento de los objetivos de negocio.


Transformación tecnológica y digital


La aceleración de los procesos de transformación digital y la modernización y automatización de procesos han sido claves también para transfigurar los nuevos perfiles laborales que buscan las empresas. Los nuevos puestos laborales deberán tener cada vez un mayor sesgo tecnológico y especializado en las nuevas herramientas que permiten mejorar la productividad y, por tanto, aumentar la rentabilidad de las organizaciones.


Flexibilidad horaria


Favorecer la flexibilidad y la conciliación laboral se ha convertido en uno de los grandes mantras de esta nueva etapa y es una demanda irrenunciable para muchos nuevos profesionales. De acuerdo a un estudio de Infojobs, el 40% de los empleados valoran la flexibilidad por encima de cualquier otro aspecto, seguido muy de cerca por el tipo de contrato y, por supuesto, por encima del salario.


Para poder atraer y retener a nuevo talento, las empresas deben garantizar la flexibilidad impulsando el teletrabajo o trabajo híbrido o en remoto, ofreciendo mayor espacio para el desarrollo tanto personal como profesional y garantizando el equilibrio entre los intereses de la persona y los de la empresa.


Gestión del talento


Retener a los profesionales mejor cualificados, con mayores competencias y capacidades es una de las principales prioridades de todas las empresas y uno de los principales quebraderos de cabeza de todas las empresas. El desarrollo de estrategias y políticas de gestión y retención del talento ayudarán a impulsar el potencial del trabajador premiando su esfuerzo y contribución a la compañía.


Actualidad Laboral / Con información de Channel Partner