23-05-2017
La incertidumbre sobre el futuro de los servicios de salud para millones de personas se profundizó el lunes, cuando las aseguradoras divulgaron un plan de acción para estabilizar los mercados y el gobierno del presidente Donald Trump dejó en el limbo pagos federales de miles de millones de dólares.

En una corte federal, el gobierno y legisladores republicanos pidieron a jueces de apelaciones que les den una extensión de 90 días en un caso que involucra pagos federales para reducir deducibles y copagos para gente con bajos ingresos que compran sus propias pólizas. El destino de “subsidios para compartir costos” valorizados en 7.000 millones de dólares sigue incierto ahora que las aseguradoras finalizan sus pedidos sobre primas para el próximo año.

Al pedir las extensiones, los abogados del gobierno y la cámara baja dijeron que los partidos siguen trabajando en las medidas, “incluyendo potenciales medidas legislativas”, para resolver el asunto. Los pedidos de extensión generalmente son otorgados.

Horas antes de presentar el pedido, una importante organización de aseguradoras divulgó un plan de acción para estabilizar el mercado que en parte depende de la continuación de tales subsidios.

La Asociación BlueCross BlueShield representa planes que son la columna vertebral de los mercados de seguros conforme a la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, ACA según sus siglas en inglés, y también sería el soporte de la propuesta republicana.

Ahora que el Congreso controlado por republicanos trabaja en rescindir partes de la ley promulgada por el expresidente Barack Obama, el plan de BlueCross BlueShield propone:

- Seguir ofreciendo protección a gente con condiciones médicas preexistentes y que el gobierno continúe ofreciendo subsidios para compensar por el cuidado de los pacientes más enfermos.

- Más margen para que los estados puedan experimentar con beneficios de seguro de salud, con una base mínima de estándares federales.

- Mantener las protecciones para los consumidores del ACA, incluyendo no restricciones de beneficios durante la duración del seguro, no cobrar primas más altas a mujeres solo por su género, pedir que las aseguradoras inviertan un mínimo de 80 centavos de cada dólar de prima en cuidado médico.

- Sanciones como períodos de espera para la gente que no mantiene su cobertura. Los republicanos quieren anular las multas impositivas de la era de Obama para la gente sin seguro que puede comprar una póliza.

- Fondos federales significativos para subsidiar primas y costos no cubiertos por las pólizas.

“Tiene que haber fondos federales sostenibles”, dijo Justine Handelman, jefe de políticas para el grupo asegurador. “Es crucial que nos aseguremos de que las pólizas seas costeables”.

Unos 20 millones de estadounidenses compran pólizas individuales de seguro de gastos médicos, y más de la mitad de ellos lo hacen mediante los mercados creados por ACA, que ofrece subsidios para primas y otros costos con base en los ingresos del consumidor.

El gobierno de Trump ha enviado señales mixtas, y la Casa Blanca está diciendo ahora que necesita más tiempo para decidir sobre los subsidios para compartir costos. Sin esos subsidios, dicen los expertos, las primas podrían aumentar alrededor de 20% en 2018. Parece posible otra ronda de incrementos fuertes de primas y de retiro de aseguradoras de algunos mercados.

Los subsidios para compartir costos están involucrados en una demanda presentada originalmente por legisladores republicanos de la cámara baja. Los demócratas calificaron todo el asunto como una táctica cínica.

“Con meramente dilatar su demanda, los republicanos continúan cínicamente sembrando incertidumbre en la atención médica de millones de estadounidenses”, dijo en un comunicado Nancy Pelosi, líder demócrata en la Cámara de Representantes. “En un período crítico en que las aseguradoras están decidiendo las primas para el próximo año, los republicanos están vertiendo incertidumbre en los mercados de seguros de gastos médicos”.

El caso está en apelación después de que un tribunal de primera instancia determinó que el gobierno carece de autoridad constitucional para realizar los pagos porque el Congreso no los aprobó específicamente en la reforma de salud de la era de Obama. Los demócratas argumentan que la determinación está basada en una defectuosa interpretación de la ley. Afirman también que los republicanos de la cámara baja no tienen ni siquiera derecho jurídico para presentar el alegato.

Tanto el gobierno de Obama como el de Trump siguieron haciendo pagos mensuales mientras el caso se dirime en tribunales.

Pero Trump ha insinuado en ocasiones que dejará de hacerlo, y ha cavilado públicamente que podría forzar a los legisladores demócratas a negociar.

“¿Sabes?, cuando la gente dice, ‘Oh, el Obamacare es tan maravilloso’, no existe el Obamacare, está muerto”, dijo Trump en una entrevista reciente con la revista The Economist. “Además lo estamos subsidiando y no tenemos para subsidiarlo. ¿Sabes?, si alguna vez dejo de querer pagar los subsidios, lo cual haré“.

Los subsidios para compartir costos están disponibles para clientes con ingreso de hasta dos veces y media el nivel de pobreza reconocido por el gobierno federal, o aproximadamente 30.150 dólares de manera individual, o 61.500 dólares para una familia de cuatro.

El mensaje de Blue Cross Blue Shield podría encontrar un lugar receptivo entre senadores moderados de ambos partidos, dijo Sheryl Skolnick, analista de la industria.

“Existe un aspecto protector en esto que es mutuamente beneficioso, ayuda al individuo y ayuda a la compañía”, señaló Skolnick, de Mizuho Securities USA LLC. “Sí, se trata de ganar dinero y proporcionar el servicio, pero también se trata de cobertura”.

Actualidad Laboral / Con información de AP